25 de febr. 2011

"Txoria txori" (L'ocell), Mikel Laboa

L'hem escoltada aquest vespre a l'hora de sopar.



"Txoria txori" (L'ocell), Mikel Laboa










Hegoak ebaki banizkioSi li hagués tallat les ales
nerea izango zenhauria sigut meu,
ez zuen aldegingono s'hauria escapat.
Baian, honelaPerò així
ez zen gehiago txoria izangohauria deixat de ser ocell,
eta nik...i jo...
txoria nuen maite.el que estimava era l'ocell.






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17 de febr. 2011

Y uno aprende...

Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,

y uno aprende
que el amor no significa acostarse
que una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender...
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar una derrota
con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno empieza a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
Y los futuros tienen una forma de
perderse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que... si es demasiado
hasta el calorcito del sol, quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada adiós uno aprende

y con cada día... uno aprende.


J.L. Borges

16 de febr. 2011

Monzó

حرة! تحيا كاتالونيا

Quim Monzó
Cuando un entrenador responde en italiano, en holandés o en lo que sea, no hay ningún problema

Por si aún hay alguien en este planeta que no ha visto el vídeo de lo sucedido en Huesca el sábado -con Raül Agné, entrenador del Girona FC, como protagonista-, explicaremos el desarrollo de los hechos. Tras el partido entre la SD Huesca y el Girona, los entrenadores pasaron por la sala de prensa. Cuando le llegó el turno, Agné se sentó tras los micrófonos y empezó a contestar a los periodistas. Fue respondiendo en castellano a los que le preguntaban en castellano y, cuando uno le hizo una pregunta en catalán, empezó a contestarla en catalán:

- Avui hem sigut justos guanyadors i és cert que el gol ha sigut...

Del fondo de la sala llegaron entonces las voces de protesta de algunos periodistas locales:

- ¡A ver, por favor, en castellano! -dijo uno por encima de las quejas de los demás. Agné les respondió:

- Contesto una en catalán y luego a ustedes en castellano; ningún problema.

Pero los periodistas locales siguieron con su no. Les preguntó Agné:

- Si fuera inglés, ¿podría hablar en inglés o...?

Le dijeron que no es lo mismo. Agné estaba pasmado. En las ruedas, uno contesta en la lengua en la que le formulan la pregunta... Explicó:

- Es que no lo entiendo, esto...

Insistieron en que hablase en castellano porque a él le daba igual hablar en catalán como en castellano. Entonces Agné se hartó definitivamente:

- No. Da igual, no. Da igual, no. ¡. .., con el rollo! No hay rueda de prensa.

Dejemos de lado dos detalles que hacen aún más espectacular la intolerancia de esos periodistas - Agné es de Mequinensa, y la rueda de prensa tenía lugar en Aragón, donde supuestamente el catalán es idioma oficial, junto al castellano y el aragonés-y fijémonos en las costumbres: cuando en España un entrenador responde en italiano, en holandés o en lo que sea, no hay ningún problema. Pero si contesta en catalán, entonces eso es inadmisible. Cualquier cosa que huela a catalán les activa el odio, la xenofobia. No se trata de una simple anécdota más, sino de que no hay forma de vivir fuera de esta perpetua sangría moral que, de anecdótica, no tiene nada. Nos expolian, consiguen que nuestras finanzas estén en déficit cuando estarían con un superávit boyante si tuviésemos la financiación que graciosamente dan a otros, y encima nos llaman usureros para, acto seguido, meársenos en la boca, como dice el gran Mohamed Jordi. Y después los diarios van por ahí haciendo encuestas a ver por qué gente que nunca en su vida se había planteado la independencia se la plantea ahora, y en serio. Confiemos en que la oleada de hartazgo que está sacudiendo a los países árabes se propague a la ribera norte del Mediterráneo y aquí la lidere Mohamed Jordi (porque si la tienen que liderar los dirigentes independentistas con poltrona, estamos apañados).

La Vanguardia, 15/02/2011

5 de febr. 2011

les dones d'avui

Acabat de rebre ara mateix.


"ELOGIO A LA MUJER BRAVA"

Para quien no lo sepa, Héctor Abad nació en Colombia en 1958 y se licenció en Literatura moderna en Italia. Regresa a Colombia en 1987 cuando un grupo paramilitar asesina a su padre (médico defensor de derechos humanos y fundador de la que ahora es la Facultad de Medicina), pero vuelve a Italia por las amenazas recibidas. Regresa en 1993, aproximadamente, y en la actualidad reside en Bogotá.


Elogio a la mujer brava
Por Héctor Abad

Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido.

Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).


A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas somos animalitos todavía, y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!

Oro por que mis HIJAS sean de éste maravilloso grupo y encuentren hombres que sepan apreciar a esta clase de nuevas mujeres!!!